GATOS Y EL AGUA06/03/2019



Poner en la misma frase las palabras gatos y agua casi parece un chiste, porque todo el mundo sabe que la relación entre ellos no es demasiado buena. A los gatos, por naturaleza, no les gusta mojarse. Pero el agua es necesaria para mantener su higiene y, por supuesto, para hacer que su organismo funcione correctamente. 
A muchos gatos incluso les cuesta mantenerse correctamente hidratados. Beben menos de lo que necesitan y ello puede dar lugar a enfermedades importantes.
La recomendación es que el gato beba, como mínimo, 50 ml de agua por cada kilo de peso. Así, un gato de cinco kilos deberá beber al menos 250 ml de agua diariamente, es decir, un vaso de agua entero de un tamaño normal.
Por supuesto, la temperatura es el factor que más influye a la hora de calcular la cantidad de agua que debe beber un gato.  En verano, como nos ocurre a los humanos, los gatos necesitan una mayor hidratación y pueden sobrepasar fácilmente esos 50ml/kg de los que hablábamos antes. Su propio instinto les hace beber menos de la cuenta, por lo que en verano conviene “obligarles” a hidratarse correctamente. 
Como vemos, que nuestro gato beba suficiente agua es fundamental, porque ¿qué ocurre si nuestro gato no está correctamente hidratado?
Si vemos que nuestro gato no bebe suficiente agua debemos preocuparnos. La falta de hidratación puede favorecer la aparición de enfermedades como las infecciones de orina, así como otros problemas de salud. Los problemas más comunes en los gatos causados por una mala hidratación son:
• Problemas renales
• Problemas hepáticos
• Problemas hormonales
¿Qué hago si mi gato no bebe suficiente agua?
Como decíamos al principio, a los gatos les cuesta mantenerse bien hidratados por sí mismos. Por ello, a veces hay que ayudarles a beber, buscando formas originales o adaptándose a los gustos de cada mascota. Algunas ideas o trucos para llevar a cabo si nuestro gato no bebe suficiente son las siguientes:
• Añadir agua a sus alimentos: especialmente si son balanceados secos, que tienen menos concentración de agua que los alimentos enlatados.
• Colocar pequeñas fuentes en casa: algunos gatos prefieren beber de estos pequeños manantiales domésticos que de sus propios bebederos.
Una sugerencia es la Fuente Furacao Pet, practica y hermosa. A través de su sistema de rotación que mantiene el agua en movimiento, ofrece agua corriente y fresca para su mascota, en todos los momentos, durante todos los días. 
 
 
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• Colocar potes con agua por toda la casa: es otra buena técnica para que nuestro gato acabe bebiendo en cualquier rincón.
• Conocer los gustos de nuestro gato: hay gatos que no beben de su pote porque les resulta demasiado fácil. Prefieren beber de otros lugares más complicados, como una canilla que gotea o una manguera del jardín. Conocer estos gustos nos ayudará a que nuestro gato beba lo que necesita.
 
 

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